domingo, 27 de agosto de 2017

Cte. Desiderio Paredes Gimón

            Nos ha dejado uno de los más grandes paracaidistas que hayan existido hasta la fecha.
El Sgto. Desiderio Paredes Gimón, estaba destinado en Jaca (Cía. Esquiadores escaladores), cuando llegó el 10 de enero de 1954 a la Escuela Militar de Paracaidismo del Ejército del Aire «Méndez Parada» para empezar junto a 1 comandante, 2 capitanes, 7 tenientes, 12 sargentos, 12 cabos 1º, 34 cabos 2ª, 4 soldados de 1ª, 3 cornetas y 86 soldados el 1er Curso Paracaidista de Ejército de Tierra (14º para el E.A.).
Aproximadamente a las 10:30 horas del día 23 de febrero, ante la mirada perpleja del Gobernador Civil de Murcia y, del Capitán General de la 3ª Región, el Sgto. Paredes se bautizaba con la ingrata incertidumbre del abismo abierto, descendiendo con su T-6 desde el Junkers que llevaba su patrulla. El 18 de marzo recogió el diploma que lo nombraba, Caballero Legionario Paracaidista.



Al incorporarse a la recién creada unidad, se crea una Escuadra de Plegados, con cuatro plegadores y, cuatro ayudantes en la Cía. de PLM de la BPAC I «Roger de Flor», al mando del Sgto. Paredes.
Se formó en la reparación y mantenimiento de paracaídas en la fabrica de Konkhe en Alemania.
Posteriormente hizo el curso de Apertura Manual (APM) en la escuela de paracaidismo del ejercito Francés en Pau, convirtiéndose en el primer saltador en APM de la Agrupación de Banderas Paracaidistas.
Al no haber paracaídas de APM en la agrupación, modificó los paracaídas de salto automático para saltar en APM, hasta la adquisición de estos.
Fue uno de los fundadores de nuestra revista de difusión paracaidista Boina Negra, siendo uno de los responsables durante 10 años.
Veterano de la guerra de Ifni, se hizo responsable del abastecimiento aéreo de los puestos avanzados y de la sala de plegados.
En colaboración con el Tte. Frías O´Valle, probaron un tipo de bomba incendiaria conocida como «Bomba Frías». Se trataba de un bidón de unos 200 litros de capacidad, que llenaron en tres cuartas partes con una mezcla de gasolina y petróleo, junto a trapos y ropa vieja. En el lugar del tapón, se encajaba una granada de mano, a la que al llegar al objetivo, se le sacaba la rosca de seguridad y se la sustituía por un fino bramante que, al lanzar el bidón al vacío, rompía el precinto de la granada y hacía estallar todo el contenido del artesanal explosivo que se convertía en una especie de napalm.


Durante la guerra también el Sgto. Desiderio y el Tte. García,  probaron una peligrosa bomba de fragmentación hechas con granadas PO-2 que ataban unas a otras y las lazaban todas juntas con una larga cinta extractora enganchada al avión. Según me contaba el Cte. Paredes en una entrevista que tuve el honor de hacerle en la sala noble de la Cía. de Manto. del GLPAC VI, esta granada solo la lanzaron un par de veces porque era muy peligrosa y en una de las ocasiones, la cinta extractora se enredó y la metralla llegó al fuselaje del propio avión.
También me contó, que en el centro del destacamento de Tiliuin, había un camión de carga averiado y, entre las tripulaciones de los Junker y los jefes de salto, hacían apuestas a ver quien metía la carga en el viejo camión.
Lanzó a personal en los primeros saltos de guerra de los Paracaidistas Españoles; en Tiliuin («Operación Pañuelo» el 29-11-57) y Erkunt («Operación Pegaso» el 19-02-58) convirtiéndose en un autentico referente en los lanzamientos y abastecimiento aéreo paracaidista.
Tras las operaciones en Ifni, en 1959 se crea la «Unidad de Paracaídas» al mando del Tte. Sáenz y los sargentos Paredes Gimón y Martín Somoza.
En la BRIPAC, pasó por distintas unidades, hasta que un salto le fracturó varias vertebras y pasó al cuerpo de mutilados de Guerra.

El Cte. Desiderio Paredes Gimón nació 29-12-1925 y nos dejó 92 años después, pero su nombre esta grabado a fuego en el libro de los Héroes Paracaidistas. Ahora desde el cielo, seguro nos guiará asistiendo a San Miguel Arcángel en nuestro descenso en el vacío.    
Requiem Aeternam Desiderio



Cte. Paredes… ¡Con Nosotros!